Diagnóstico de flujos del pool
Primero se lee cómo se comporta el pool en producción: qué wallets operan, con qué frecuencia, en qué franjas horarias y cómo se cruzan sus órdenes con el precio de otros venues. Necesitamos acceso a la telemetría de órdenes y a la lista de participantes autorizados. Sin eso, cualquier umbral que propongamos después sería una suposición.
Calibración sobre datos históricos del AMM
Con ese material se ajusta el modelo de identidad contra episodios pasados del propio mercado maker. El objetivo es que la puntuación de riesgo distinga liquidez útil de extracción oportunista sin castigar a quien provee profundidad de forma constante. Aquí se fijan los umbrales iniciales y se documenta qué señales pesan más en cada decisión.
Simulación en entorno espejo
El modelo se ejecuta en una réplica del pool con tráfico real replicado, sin tocar el mercado en vivo. Medimos tres cosas concretas: tasa de falsos positivos, latencia añadida por la validación y cobertura de participantes alcanzada. Si la latencia supera el margen que tolera el market maker, se vuelve a calibrar antes de seguir.
Activación gradual y reversible
La puesta en marcha empieza en modo observación: el sistema puntúa pero no bloquea. Después se habilita el bloqueo por tramos, empezando por las wallets con mayor puntuación de riesgo. En cualquier momento el equipo de riesgo puede volver al modo observación sin detener el pool. Los modelos propietarios no se exponen; se entregan umbrales, políticas de decisión y registros auditables.